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Reproducción Asistida

Tratamientos de Reproducción Asistida

Tratamientos reproducción asistida

Cada vez son más las personas que recurren a las técnicas de reproducción asistida bien porque tienen problemas para tener un hijo, desean construir una familia diversa o simplemente buscan información para poder planificar su futuro familiar.

Si estás en alguna de estas situaciones en este artículo te informamos sobre diferentes aspectos de la reproducción asistida que debes conocer.

¿Qué es la reproducción asistida?

La reproducción asistida es la técnica de tratamiento de la esterilidad o infertilidad que facilita la fecundación del óvulo y contribuye a la implantación del embrión en el útero femenino.

Aunque la reproducción asistida ayuda mayoritariamente a las parejas con problemas de fertilidad, también hace posible que mujeres solas o parejas del mismo sexo puedan tener un hijo.

Entre las técnicas de reproducción asistida (o TRA) más utilizadas se encuentran la inseminación artificial y la fecundación in vitro que pueden complementarse con otras técnicas como el diagnóstico genético implantacional o la preservación de la fertilidad.

¿Cuándo recurrir a la reproducción asistida?

Se recomienda solicitar asesoramiento a un especialista en reproducción asistida ante las siguientes situaciones:

• Ausencia de embarazo tras un año de relaciones sexuales regulares sin protección. Debe tenerse en cuenta que la fertilidad de la mujer disminuye progresivamente a partir de los 30 años. Puede acortarse este tiempo a 6 meses a partir de los 35 años de la mujer.

Síntomas o antecedentes clínicos en cualquiera de los miembros de la pareja que puedan ser indicativos de problemas de fertilidad. Aunque muchas patologías no presentan síntomas, trastornos ovulatorios, periodos dolorosos y disfunción sexual en mujeres, molestias en la zona testicular en hombres, entre otros, puede ser síntomas de problemas en el sistema reproductor.

• Se haya producido más de un aborto, muerte fetal etc.

Recurrir a la reproducción asistida

Primer contacto con una clínica de reproducción asistida

Acudir a un centro de fertilidad no significa necesariamente someterse a un tratamiento de reproducción asistida, pero permite disponer de una valoración médica de la pareja, plantear una estrategia para conseguir el embarazo y recibir soporte emocional muy necesario en una época en la que puede aumentar el nivel de estrés.

Si acudes a una clínica, ésta, tras valorar tu caso, debe darte información precisa sobre tu estado de salud, objetivos a conseguir y estrategia propuesta, es decir, tratamiento inicial propuesto y siguientes pasos en caso de no obtener resultado.

Antes de iniciar el tratamiento debes dar autorización escrita, para lo que previamente el médico debe informarte, sobre riesgos, molestias, porcentaje de éxito esperado, etc. También debes conocer conceptos que se incluyen en el coste, incidencia en el coste en caso de fracaso, número de intentos previstos, plazo que tienes para desistir del tratamiento y afectación al coste entre otras informaciones.

Sesión informativa sobre reproducción asistida

Tipos de tratamientos de reproducción asistida

Una vez identificado el problema y según la situación personal de cada paciente se plantea un programa para conseguir el embarazo que se inicia, en la medida de lo posible, con técnicas de reproducción asistida sencillas y poco invasivas a las que podrán suceder técnicas de mayor complejidad si es necesario.

Las técnicas de reproducción asistida se consideran de baja complejidad si la unión de óvulo y espermatozoide se realiza dentro del aparato reproductor femenino. Es el caso de la inducción de ovulación, la estimulación ovárica, el desencadenamiento de la ovulación y la inseminación artificial.

En cambio se consideran técnicas de reproducción asistida de alta complejidad aquellas en la que la unión de óvulo y espermatozoide se realiza fuera del sistema reproductor femenino como es el caso de la fecundación in vitro.

Principales técnicas de reproducción asistida

Inseminación artificial

Esta técnica para conseguir el embarazo consiste en introducir el semen, una vez tratado, en el útero materno produciéndose la fecundación en el interior del cuerpo de la mujer.

Te lo explicamos en detalle en el artículo sobre inseminación artificial.

• Fecundación in vitro (FIV)

Tras su extracción, óvulos y espermatozoides se ponen en contacto en laboratorio con la finalidad de conseguir embriones que serán transferidos al útero de la mujer.

Hablamos de FIV convencional si al unir óvulos y espermatozoides se provoca una fecundación espontánea y de inyección intracitoplasmática de espermatozoides ICSI, si se inyecta directamente un espermatozoide dentro del ovocito.

Además de combinarse a menudo con tratamientos hormonales y cirugía menor, ambos procesos pueden emplear semen de la pareja o de donante y en el caso de la FIV, óvulos y embriones también pueden ser donados.

La criopreservación de gametos y embriones para ser utilizados en futuros procedimientos así como el diagnóstico genético preimplantacional de ovocitos y embriones (DGP) son también opciones muy utilizadas en reproducción asistida.

laboratorio-de-embriologia

Laboratorio de embriología y técnicas de reproducción asistida

El laboratorio de embriología clínica juega un papel primordial en reproducción asistida. Dotación en equipos de alta tecnología, organización adecuada, cumplir con los requisitos técnicos y condiciones ambientales óptimas y contar con un equipo humano de profesionales especializados son imprescindibles para conseguir resultados óptimos.

Los embriólogos, trabajando con gametos y embriones, intervienen en la realización de diferentes técnicas de reproducción asistida como la capacitación espermática, la inseminación artificial y la fecundación in vitro.

Capacitación espermática

Consiste en una serie de cambios que experimenta el espermatozoide y que le habilitan para poder fecundar el óvulo. Esta capacitación, que en una relación sexual se produce de forma natural en el cuello uterino, es una técnica habitual en reproducción asistida denominándose también recuperación de espermatozoides móviles (REM).

A través de la capacitación espermática in vitro se descartan los espermatozoides no aptos así como otros componentes de la muestra seminal y se recuperan los espermatozoides de mejor calidad, según su movilidad, morfología y/o grado de fragmentación del ADN.

La capacitación espermática es ampliamente utilizada en reproducción asistida y, junto al seminograma, entre otras finalidades, aporta información imprescindible para el estudio de fertilidad masculino.

Fecundación in vitro

En el laboratorio de fecundación in vitro se recuperan los ovocitos del líquido folicular de la mujer. Los ovocitos se clasifican en función de su estado madurativo y se preservan en medios de cultivo específicos hasta el momento de su inseminación.

En paralelo se prepara la muestra de semen a través de la capacitación espermática ya descrita, seleccionándose los espermatozoides más aptos para fecundar.

Inseminación

En la siguiente fase los embriólogos unen óvulos y espermatozoides con la finalidad de conseguir la inseminación.

Ésta puede producirse a través de la técnica de FIV convencional, depositando óvulos y espermatozoides en una placa de cultivo para que se produzca la fecundación de forma espontánea o bien a través de ICSI, donde, a través de una microinyección, se inyecta un espermatozoide dentro del ovocito.

Fecundación in vitro

Cultivo y selección de embriones

Mantenidos entre 2 y 6 días en incubadores biológicos que reproducen las condiciones del cuerpo humano, los preembriones obtenidos son monitorizados evaluándose su desarrollo, ritmo de división y las características morfológicas que van adquiriendo.

La incorporación de incubadores avanzados que captan continuamente imágenes de los embriones ha incrementado sustancialmente las tasas de éxito de los procesos de reproducción asistida.

Estos incubadores, con tecnología time-lapse, combinan mejoras en el entorno de cultivo de los embriones, reducen su manipulación y ofrecen numerosos parámetros acerca de la evolución y posibles anomalías de los embriones.

La excelente información disponible ha permitido mejorar en la selección de los embriones con mayores probabilidades de implantación lo que ha reducido las tasas de aborto de los procesos de fecundación in vitro.

Finalmente el embriólogo junto a ginecólogo y pacientes deciden el número de embriones a transferir en función de múltiples factores clínicos así como de la ley vigente. Existe la recomendación generalizada entre muchos especialistas en reproducción asistida de transferir un solo embrión si se dispone de embriones de alta calidad.

Los embriones restantes podrán ser vitrificados posibilitando poder ser utilizados en nuevos procesos de fecundación in vitro.

¿Tienes alguna duda sobre este tema?

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