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Reproducción Asistida

Tratamientos de Reproducción Asistida

Tratamientos de Reproducción Asistida

Cada vez son más las personas que recurren a tratamientos de reproducción asistida porque tienen problemas para tener un hijo.

En otros casos, las personas desean construir una familia diversa o simplemente buscan información para poder planificar su futuro familiar.

Si estás en alguna de estas situaciones, en este artículo te informamos sobre diferentes aspectos de la reproducción asistida que debes conocer.

¿Qué es la reproducción asistida?

La reproducción asistida es la técnica de tratamiento de la esterilidad o infertilidad que facilita la fecundación del óvulo y contribuye a la implantación del embrión en el útero femenino.

Aunque la reproducción asistida ayuda mayoritariamente a las parejas con problemas de fertilidad, también hace posible que mujeres solas o parejas del mismo sexo puedan tener un hijo.

Entre los tratamientos de reproducción asistida más utilizados se encuentran la inseminación artificial y la fecundación in vitro. Ambos pueden complementarse con técnicas como el diagnóstico genético implantacional o la preservación de la fertilidad.

¿Cuándo recurrir a la reproducción asistida?

Se recomienda solicitar asesoramiento a un especialista en reproducción asistida ante las siguientes situaciones:

• Ausencia de embarazo tras un año de relaciones sexuales regulares sin protección. Debe tenerse en cuenta que la fertilidad de la mujer disminuye progresivamente a partir de los 30 años. Puede acortarse este tiempo a 6 meses a partir de los 35 años de la mujer.

Síntomas o antecedentes clínicos en cualquiera de los miembros de la pareja que puedan ser indicativos de problemas de fertilidad. Aunque muchas patologías no presentan síntomas, trastornos ovulatorios, periodos dolorosos y disfunción sexual en mujeres, molestias en la zona testicular en hombres, entre otros, puede ser síntomas de problemas en el sistema reproductor.

• Se haya producido más de un aborto, muerte fetal, etc.

¿Soy mayor para un tratamiento de fertilidad?

La edad de las mujeres que recurren a tratamientos de reproducción asistida ha aumentado en los últimos años paralelamente al retraso en la búsqueda de la maternidad.

Sobre este tema, Redlara, que recopila datos de Latinoamérica desde el año 2000, muestra que durante el 2017, el 72,2% de las mujeres que requirieron tratamientos de fecundación in vitro (FIV/ICSI) se encontraban en la franja de edad entre 35 y más de 40 años.

Soy mayor para un tratamiento de fertilidad edad de la mujer 2017
Assisted reproductive technologies in Latin
America: the Latin American Registry, 2017 (RBMO 2020)

Primer contacto con una clínica de reproducción asistida

Acudir a un centro de fertilidad no significa necesariamente someterse a un tratamiento de reproducción asistida. Sin embargo permite, tras una visita inicial, disponer de una valoración médica de la pareja y plantear una estrategia para conseguir el embarazo. También es importante recibir soporte emocional muy necesario en una época en la que puede aumentar el nivel de estrés.

Si acudes a una clínica, ésta, tras valorar tu caso, debe darte información precisa sobre tu estado de salud, objetivos a conseguir y estrategia propuesta para conseguir la maternidad. Debe plantearse el tratamiento inicial así como los siguientes pasos a realizar en caso de no obtener resultado.

Antes de iniciar el tratamiento debes dar autorización escrita, para lo que previamente el médico debe informarte, sobre riesgos, molestias, porcentaje de éxito esperado, etc.

Debes conocer los conceptos que se incluyen en el coste, incidencia en el coste en caso de fracaso y número de intentos previstos. También es importante que sepas el plazo que tienes para desistir del tratamiento y la afectación al coste entre otras informaciones.

Sesión informativa sobre reproducción asistida

Tipos de tratamientos de reproducción asistida

Una vez identificado el problema y según la situación personal de cada paciente se plantea un programa para conseguir el embarazo que se inicia, en la medida de lo posible, con tratamientos de reproducción asistida sencillos y poco invasivos a los que podrán suceder técnicas de mayor complejidad si es necesario.

Las técnicas de reproducción asistida se consideran de baja complejidad si la unión de óvulo y espermatozoide se realiza dentro del aparato reproductor femenino. Es el caso de la inducción de ovulación, la estimulación ovárica, el desencadenamiento de la ovulación y la inseminación artificial.

En cambio se consideran técnicas de reproducción asistida de alta complejidad aquellas en la que la unión de óvulo y espermatozoide se realiza fuera del sistema reproductor femenino como es el caso de la fecundación in vitro.

Laboratorio de embriología

In vitro: El laboratorio de embriología es clave en reproducción asistida

Se consideran técnicas in vitro todas aquellas que se realizan fuera de un organismo vivo, es decir, en un medio artificial controlado por especialistas.

El laboratorio de embriología desarrolla numerosas técnicas in vitro que sustituyen frecuentemente funciones que desempeña el cuerpo humano de manera natural como la fecundación in vitro y la capacitación espermática. El papel de los embriólogos es fundamental en reproducción asistida.

Los requisitos de un laboratorio de embriología para conseguir resultados óptimos son diversos: Equipos de alta tecnología, organización adecuada, condiciones ambientales óptimas y contar con un equipo de profesionales especializado.

La competencia de los embriólogos al realizar sus funciones afecta directamente al éxito de los tratamientos de reproducción asistida. En el siguiente apartado se describen algunas de estas funciones.

Funciones del laboratorio de embriología

Capacitación espermática

Consiste en una serie de cambios que experimenta el espermatozoide y que le habilitan para poder fecundar el óvulo. Esta capacitación, en una relación sexual, se produce de forma natural en el cuello uterino. Se trata de una técnica habitual en reproducción asistida. También se le denomina recuperación de espermatozoides móviles (REM).

A través de la capacitación espermática in vitro se descartan los espermatozoides no aptos y otros componentes de la muestra seminal. Esta técnica de capacitación recupera los espermatozoides de mejor calidad, según su movilidad, morfología y/o grado de fragmentación del ADN.

La capacitación espermática es ampliamente utilizada en reproducción asistida juntamente con el seminograma. Ambas técnicas, entre otras finalidades, son imprescindibles para el estudio de fertilidad masculina.

Recuperación ovocitaria

La recuperación ovocitaria, junto a las siguientes funciones descritas, se desarrollan en el marco de los tratamientos de fecundación in vitro.

Tras la punción ovárica, el laboratorio de fecundación in vitro se encarga de recuperar los ovocitos del líquido folicular de la mujer. Los ovocitos se clasifican en función de su estado madurativo. Son preservados en medios de cultivo específicos hasta el momento de su inseminación.

Inseminación

Los embriólogos son los encargados de unir óvulos y espermatozoides para conseguir la fecundación en un tratamiento de fecundación in vitro. Para ello pueden aplicar dos técnicas: FIV convencional e ICSI (Inyeccion intracitoplasmatica de espermatozoides).

Cultivo y selección de embriones

Los preembriones se mantienen entre 2 y 6 días en incubadores biológicos que reproducen las condiciones del cuerpo humano. Durante este periodo los embriólogos monitorean desarrollo, ritmo de división y características morfológicas de los preembriones.

Los incubadores avanzados captan continuamente imágenes de los embriones. La incorporación de este tipo de incubadores ha incrementado sustancialmente las tasas de éxito de los tratamientos de reproducción asistida.

La tecnología utilizada por los incubadores se denomina time-lapse. Esta tecnología combina mejoras en el entorno de cultivo de los embriones y reduce su manipulación. Además ofrece numerosos parámetros acerca de la evolución y posibles anomalías de los embriones.

La excelente información disponible ha conllevado mejoras en la selección de embriones con mayores tasas de implantación. Ello supone la reducción de las tasas de aborto de los procesos de fecundación in vitro.

Antes de la transferencia, el laboratorio también puede llevar a cabo procedimientos como eclosión asistida o diagnóstico genético preimplantacional.

Tras la transferencia los embriones restantes no transferidos podrán criopreservarse para ser utilizados en nuevos procesos de fecundación in vitro.

Esta publicación complementa pero no sustituye la consulta médica personalizada

¿Tienes alguna duda sobre este tema?

Si vives en Argentina puedes consultar el artículo reproducción asistida en Argentina donde además de un directorio de centros de fertilidad especializados hablamos de tratamientos y límites de edad que establece la Ley de Fertilización Asistida argentina.

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