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Reproducción Asistida

Vacuna COVID y embarazo: criterios, pros y contras

Vacuna COVID y embarazo

El despliegue masivo de la vacuna contra la COVID-19, que en esta primera etapa prioriza los ámbitos sanitario y sociosanitario, plantea incógnitas en casos de embarazo y lactancia. Si estás en esta situación es importante saber ¿Qué criterios aplican los diferentes países en estos casos? ¿Cuáles son los pros y los contras de administrar la vacuna a futuras madres o a madres en lactancia?

Criterios de vacunación por países ¿Pueden vacunarse las mujeres embarazadas?

No se recomienda la vacunación contra la COVID-19 durante el embarazo puesto que los datos existentes sobre los posibles efectos son muy limitados.

La autorización de la vacuna para uso de emergencia ha supuesto el comienzo de la vacunación del personal sanitario y asistencial sin datos suficientes sobre este grupo de población.

Sin embargo, sólo en Estados Unidos se calcula que 330.000 trabajadoras de la salud estarán embarazadas o en lactancia al distribuirse las primeras dosis de vacunas. En estos casos ¿Está previsto vacunar a las trabajadoras con una exposición elevada al virus? La respuesta es que los criterios de vacunación establecidos no son iguales en todos los países.

La agencia reguladora británica MHRA no recomienda inmunizar a las mujeres que están gestando o amamantando si bien reconoce que no ha habido evidencias de problemas de seguridad durante los test de vacunación.

En Estados Unidos, los organismos de salud consideran que estas personas corren un alto riesgo de contraer COVID-19. No aconsejan negarles la protección que se ofrece a sus compañeros de trabajo y dejan abierta la posibilidad de que las trabajadoras embarazadas puedan ser inmunizadas.

Concretamente la FDA norteamericana aconseja que sean las propias mujeres asesoradas por su médico quienes decidan si desean o no vacunarse valorando beneficios y riesgos potenciales de cada situación particular.

En la misma línea se define la Agencia Europea del Medicamento que recomienda estudiar caso por caso antes de tomar una decisión.

Al valorar la situación personal de cada mujer embarazada deberán considerarse aspectos como:    

  • Exposición al virus en función del tipo de trabajo
  • Entorno del hogar (nivel de ingresos, generaciones convivientes)
  • Posibilidad de baja del trabajo o de cambio de puesto de trabajo para reducir el riesgo
  • Patologías como diabetes o hipertensión
  • Alergias
  • Etc.

¿Pueden vacunarse las madres durante la lactancia?

Las vacunas atenuadas e inactivadas contra otras enfermedades, con la única excepción de la vacuna de la fiebre amarilla, han resultado seguras para la madre, la lactancia y el bebe.

En el caso de las vacunas frente a COVID-19 basadas en el ARNm no contienen microorganismos vivos y, pese a que no hay suficientes estudios sobre sus efectos en esta situación, no se espera un resultado distinto al de las demás vacunas.

La mayor parte de países aconsejan que la mujer y un profesional sanitario decidan sobre la vacunación tras valorar individualmente los beneficios y riesgos de la paciente.

Para ello deben considerarse, entre otros, los aspectos a valorar descritos en el caso de embarazo así como los siguientes beneficios:

  • Los anticuerpos de la madre consecuencia de la vacunación contribuyen a la protección del bebé a través de la leche materna
  • La salud de la madre es determinante en la alimentación y salud del bebé

Vacuna COVID ¿Cuánto tiempo se debe esperar para quedar embarazada?

Se recomienda, como medida de prevención y ante la falta de datos, evitar el embarazo durante los 2-3 meses siguientes a la segunda dosis de vacunación. Sin embargo no existe una única recomendación entre los expertos.

Embarazo tras la primera dosis de vacunación ¿Qué hacer?

Si se confirma el embarazo tras la primera dosis de vacunación, FACME recomienda administrar la segunda dosis una vez la mujer deje de estar embarazada.

Pros y contras de la vacunación durante el embarazo

La vacuna ARNm o ARN mensajero es segura

La vacuna contra la COVID-19 contiene ARNm sintetizado en laboratorio con las instrucciones genéticas del virus SARS-CoV-2. En el proceso de replicación celular el ARN actúa de mensajero entrando en las células y proporcionándoles información sobre cómo fabricar la proteína del virus. Ello alerta a nuestro sistema inmunitario sin necesidad de inyectar, como en el caso de las vacunas convencionales, virus atenuados, inactivados o fragmentos de virus.

Pfizer-BioNTech y Moderna han desarrollado vacunas de ARNm. Esta técnica, que se usa por primera vez de forma masiva en vacunas para seres humanos, empezó a desarrollarse en la década de los noventa y ha avanzado notablemente en seguridad y eficacia en los últimos 15 años.

Aunque es un tema que se debate entre la ciudadanía, el ARNm no puede cambiar nuestro ADN. Las vacunas deben conservarse a temperaturas muy bajas ya que el ARNm se degrada rápidamente por lo que no tiene capacidad de entrar en el núcleo de la célula y realizar cambios genéticos.

De hecho, el ARNm sintetizado actúa del mismo modo que actúa el ARNm en un contagio de virus. Durante el proceso infeccioso se generan millones de ARNm que intervienen en la reproducción del virus sin que ello conlleve cambios genéticos en el organismo humano.

Las vacunas contra otras enfermedades durante el embarazo han resultado seguras

“Las mujeres embarazadas han recibido vacunas durante décadas con pocos problemas” dice Denise Jamieson, obstetra de la Universidad de Emory en Atlanta y miembro del comité del ACOG sobre las vacunas COVID. «Por lo general, no administramos vacunas con virus vivos durante el embarazo porque existe un riesgo teórico de que el virus vivo se transmita e infecte al feto, pero con la excepción de las vacunas contra la viruela, realmente ha habido muy pocos problemas».

Jamieson no identifica ninguna razón potencial o teórica para preocuparse por las vacunas de ARNm durante la gestación. La única excepción es la fiebre que puede provocar una vacuna cuando se genera una respuesta inmune. Puesto que la fiebre es algo a evitar en un embarazo, la paciente debería consultar con su doctor/a la medicación a tomar en caso de fiebre.

Punto en contra: los datos son insuficientes

Pfizer no dispone hasta el momento de estudios específicos realizados a grupos de mujeres gestantes o en lactancia. Sin embargo, se continúa el seguimiento de las voluntarias que quedaron embarazadas durante el período de test y de las que no se ha evidenciado efectos adversos hasta el momento.

Las autoridades sanitarias instan a Pfizer-BioNTech y a Moderna a disponer de datos respecto a la seguridad e inmunogenicidad de sus vacunas en embarazadas, fetos y madres que estén amamantando. Estas investigaciones deben ir precedidas de estudios de seguridad reproductiva en modelo animal.

Efectos secundarios de la vacuna contra la COVID-19

Tras la administración de la vacuna en la etapa experimental, se han observado los siguientes efectos secundarios:

  • Reacciones o ligero dolor en el lugar de la inyección (84% casos)
  • Fatiga (63%)
  • Dolor de cabeza (55%)
  • Dolor muscular (38%)
  • Escalofríos (32%)
  • Dolor articular (24%)
  • Fiebre (4% tras la primera dosis y 16% después de la segunda)

Fuentes de esta entrada:

Esta publicación complementa pero no sustituye la consulta médica personalizada

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